Recorrer Vitoria es sencillo y divertido. Ciudad “chiquitita” en la que tropezar alegremente de un bar a otro… y a otro más…

Este viaje solo fue de fin de semana, necesitaría 50 días más para poder probar todas las tapas y sorpresas gastronómicas que se preparan en Gasteiz, por no hablar de la variedad de vinos, ¡de locos!

Por el paladar o por los ojos, Vitoria enamora.

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Vitoria se puede recorrer a pie sin ningún problema. Comenzamos  a caminar  desde el Parque de la Florida donde esta nuestro Hotel NH Canciller Ayala Vitoria, super recomendado, desde las habitaciones del ático tienes unas vistas inmejorables de la ciudad. Increíble levantarse de la cama con esa bonita postal de Fondo: las 4 torres de Vitoria.

El parque de La Florida  parecía pedirnos que hiciésemos unas cientos de miles de fotos allí. Sus preciosos jardines, perfectamente recortados, caminos que serpentean entre majestuosos arboles y túneles de roca , nos dejan a escasos pasos  de la Catedral de María Inmaculada o más conocida como “La catedral Nueva“.

El primer “vinito” de la Rioja Alavesa nos lo tomamos en el Sagartoki, !Ojo, parada obligatoria!. Aún se me hace la boca agua cuando pienso en su tortilla de patatas, ¡¡la mejor del mundo!!. En esta cocina elaboran un sushi muy rico y diferente lo llaman,”el rulo”, reinvención del maki  japonés pero sin alga nori, esta hecho a base de laminas vegetales y elementos mediterráneos; pimientos, guindillas y zanahorias. ¡Ideal para intolerantes al sushi!

Reanudamos la marcha y llegamos a la plaza de la Virgen Blanca, es sábado por la mañana y hay un ambientazo tremendo, al otro extremo esta la iglesia de San Miguel Arcángel. que guarda la imagen de la patrona. En esta plaza se celebran 2 de las fiestas más importantes de Vitoria.

El paseo por el barrio antiguo discurre por callejones con nombres que hacen alusión a los distintos gremios que ocupaban estas calles en la Edad Media, como Cuchillería, Pintorería o Zapatería (más conocidas como la Cuchi, la Pinto y  la Zapa).

Paramos de nuevo a tomar un Xacolí en el mítico bar Toloño (Cuesta de San Francisco 3) donde degustamos sus afamados y premiados “Pintxos” y a continuación otro “Pote” en la Alacena (Cuchillería 33) donde disfrutamos de su amplia carta de vinos.

Después de tanto beber y “pintxear” por las barras de Vitoria, apetece sentarse a comer, elegimos el restaurante Kaskagorri en la Plaza del Machete. Cocina tradicional Vasca con un toque moderno, lo que más me gustó: la degustación de quesos y el cochinillo, ¡una autentica delicia!.

Vitoria ¡Me dejas con ganas de repetir!


Llevo puesto:

1/ Abrigo rojo de  Mint and Berry , zapatos de Just Cavalli , Pantalón de Miss Sixty, Bolso de Chanel.